Fecundación in Vitro (FIV) – Eficacia y Recomendaciones

Qué nivel de eficacia tiene la Fecundación in Vitro?

Hoy en día, la tasa de embarazo media que se obtiene según los estudios en un ciclo de fecundación in vitro es de un 45%, aunque es verdad que puede depender de determinados factores como es la edad de la paciente, que pueden modificar esta media de éxito. Tanto la cantidad y calidad del óvulo están muy relacionados con la edad femenina, la cual comienza a decaer a partir de los 31 años. Es por esto que muchos especialistas recomiendan a las mujeres mayores de 38 años que presentan problemas de infertilidad, proceder con relativa rapidez,  directamente con la fertilización in vitro antes de que se pierda todo el potencial de fertilidad.                              Cómo se hace una fecundación in vitro

La edad de la pareja masculina no parece tener un gran impacto cuando se trata de la fertilidad ya que los espermatozoides se producen constantemente después de la pubertad en los hombres. Si bien es cierto que el esperma de los hombres mayores puede tener un potencial de fertilización reducida en comparación con los varones más jóvenes, los espermatozoides pueden fertilizar los óvulos. Según los estudios clínicos, la mala calidad del embrión no se debe a la reducción o calidad del esperma.

Qué recomendaciones debe seguir la paciente una vez realizada la Fecundación in Vitro?

La paciente puede hacer una vida completamente normal una vez finalizada la fecundación in vitro, salvo los primeros veinte minutos de reposo tras la transferencia de los embriones, el resto del día puede hacer una vida absolutamente normal continuando con el tratamiento que le prescriban sus médicos. Es un mito que el reposo en la cama después de las transferencias de embriones ayuda. Es mejor  relajarse y mantenerse en posición vertical. Es aconsejable no ingerir  alcohol ni café. Puede dar un paseo si le apetece, pero evite hacer ejercicio vigoroso o  levantar objetos pesados. Esos embriones necesitan calma y actividad.

Qué tipos de estudios previos se llevan a cabo en una FIV?

Cuando una pareja acude porque está teniendo problemas para conseguir un embarazo se suelen llevar a cabo una serie de pruebas para valorar dónde está el problema o los problemas que provocan esa pruebas de fertilidadalteración o esa dificultad para conseguir el embarazo Desde el punto de vista femenino, se suele llevar en primer lugar a una ecografía para ver si hay algún tipo de anomalía a nivel de útero o de ovarios que justifique el problema e incluso para valorar la reserva ovárica es decir, la capacidad de producción de óvulos en cantidad y calidad suficiente.

Se asocian también una serie de análisis de sangre que van desde una analítica general para ver el estado de salud general de la mujer, y estudios hormonales para valorar que no haya ningún tipo de anomalía en el ciclo ovárico y en muchos casos, aunque no siempre, suele ser necesario acompañar de pruebas para valorar la funcionalidad de las trompas. Con esto en la gran mayoría de los casos es suficiente aunque en algunos casos específicos se podrían hacer estudios más avanzados.

En el caso del varón, es fundamental llevar a cabo un seminograma antes de seguir con el estudio de la fecundación in vitro, en el cual se pueda ver el número, movilidad y morfología de los espermatozoides. Siempre se debe asociar al llamado test REM o test de capacitación en el cual podremos saber exactamente cuántos espermatozoides con capacidad fecundante hay.

Con estas pruebas, en la gran mayoría de parejas encontraremos qué factores afectan para conseguir el embarazo y de esta forma el médico podrá proponer el tratamiento más adecuado en cada caso.

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